Cada d铆a, m谩s de 4,000 personas van a la biblioteca de la Universidad Estatal de California en Los 脕ngeles.
El 11 de abril, uno de ellos ten铆a sarampi贸n. El edificio tiene una sola entrada: cualquiera que hubiera entrado o salido de la biblioteca dentro de las dos horas posteriores a la visita de esa persona podr铆a haber estado expuesto a una de las enfermedades m谩s contagiosas del planeta.
Es una de las peores pesadillas de salud p煤blica. Todos los que estuvieron en la biblioteca entre las 11am y las 3pm tuvieron que ser identificados, alertados sobre un posible contagio y posiblemente puestos en cuarentena. El sarampi贸n es tan contagioso que cercanas a un paciente infectado 鈥攓ue no estuvieran vacunadas o protegidas por naturalmente por haber padecido la enfermedad鈥 se infectar谩n. Pero, 驴c贸mo podr铆a la universidad averiguar qui茅n hab铆a estado en la biblioteca durante ese per铆odo de tiempo? 驴Y cu谩les de esas personas eran vulnerables a la infecci贸n?
Responder a estas preguntas es tarea de los detectives de salud p煤blica que trabajan en los departamentos de salud de todo el pa铆s.
En 2000, los Estados Unidos declararon la eliminaci贸n del sarampi贸n, gracias al uso generalizado de vacunas. Pero esta virulenta enfermedad ha regresado, con m谩s de 1,000 casos confirmados en todo el pa铆s este a帽o hasta el 3 de junio, el mayor n煤mero desde 1992.
Por cada mil casos, de 1 a 3 personas con sarampi贸n morir谩n, incluso con la mejor atenci贸n, seg煤n los Centros para el Control y Prevenci贸n de Enfermedades (CDC). Los departamentos de salud p煤blica est谩n redirigiendo sus ya escasos recursos para tratar de controlar la propagaci贸n.
Con el uso de t茅cnicas b谩sicas que se usan desde hace m谩s de 100 a帽os, los investigadores de salud p煤blica trabajan para controlar un brote antes de que crezca. Estas intervenciones 鈥攓ue conforman una parte importante de los costos para controlar una epidemia y han evolucionado con nuevas tecnolog铆as鈥 siguen siendo una de las mejores defensas contra los brotes de enfermedades infecciosas.
El Departamento de Salud e Higiene Mental de la Ciudad de Nueva York, que ha confirmado 566 casos de sarampi贸n desde septiembre, ha gastado m谩s de en investigaciones relacionadas. El Departamento de Salud P煤blica del condado de Los 脕ngeles estima gastar hasta $2,000 para rastrear los contactos de cada paciente confirmado, y ha realizado cientos de esos esfuerzos en los 煤ltimos meses.
鈥淟os departamentos de salud p煤blica de todo el pa铆s han tenido que ajustar sus presupuestos de manera sostenida en los 煤ltimos 15 a帽os鈥, dijo el doctor William Schaffner, especialista en enfermedades infecciosas de la Universidad de Vanderbilt. 鈥淣o son como los bomberos que juegan un juego de mesa mientras esperan por un incendio. Tienen otras cosas que hacer, y tienen que dejar de lado esas tareas para hacer frente a un brote鈥.
En Cal State LA, funcionarios de salud p煤blica visitaron la biblioteca e intentaron averiguar exactamente a d贸nde hab铆a ido el estudiante infectado 鈥攑or ejemplo, el 谩rea de fotocopias鈥 para determinar qui茅n pudo haber estado expuesto. Trabajaron con la escuela para identificar qu茅 empleados de la biblioteca estaban presentes. Leyeron los registros para encontrar a alguien que hubiera sacado libros o iniciado una sesi贸n en una computadora de la biblioteca durante el per铆odo de tiempo especificado.
Pero se dieron cuenta que estaban perdiendo de vista a otros que podr铆an haber venido a estudiar o comer en el caf茅 de la biblioteca. Entonces, los funcionarios de la escuela enviaron correos electr贸nicos y publicaron en , e para pedirle a cualquier persona que hubiera estado en la biblioteca que se presentara.
Trabajando juntos, los funcionarios de salud de Cal State y del condado elaboraron una lista de 1,094 personas que estuvieron expuestas; todos tuvieron que presentar pruebas de que hab铆an sido vacunados o eran inmunes.
En un momento durante la investigaci贸n, 887 personas se encontraron bajo una orden de cuarentena general del Departamento de Salud P煤blica del condado de Los 脕ngeles hasta que pudieran establecer su estatus de inmunidad.
Los departamentos de salud p煤blica realizan este trabajo de detective para rastrear y controlar los brotes de enfermedades de transmisi贸n sexual y enfermedades transmitidas por alimentos como la salmonela. Pero hay un sentimiento palpable de frustraci贸n que distingue al sarampi贸n: es f谩cilmente prevenible.
鈥淣o deber铆amos tener que usar estas t茅cnicas antiguas. Deber铆amos tener a todos inmunizados 鈥, dijo el doctor Alan Melnick, director de salud p煤blica del condado de Clark, en Washington, que registr贸 71 casos de sarampi贸n durante un brote de dos meses que termin贸 en febrero. 鈥淓so es lo que me mantiene despierto por la noche. Si dejamos de vacunar, podemos hacer retroceder el reloj hasta la Edad Media鈥.
Un letrero del Departamento de Salud del condado de Los 脕ngeles en la Universidad Estatal de California en LA advierte a los visitantes sobre la posible exposici贸n al sarampi贸n en la biblioteca del campus. Una persona con un caso confirmado de sarampi贸n visit贸 la biblioteca el 11 de abril. Setenta y un estudiantes y 127 miembros del personal fueron puestos en cuarentena despu茅s del incidente. (Irfan Khan / Los Angeles Times)
En el curso del brote del condado de Clark, 237 personas pasaron 19,071 horas realizando actividades de divulgaci贸n, investigaci贸n y monitoreo de la salud de las personas expuestas, a un costo de m谩s de $864,000. Investigaron 53 sitios de exposici贸n, incluidas 15 escuelas y el estadio donde los Portland Trail Blazers juegan al otro lado de la l铆nea estatal, en Oregon.
Todo este trabajo signific贸 retrasos en otros programas, incluidas las inspecciones de salud en restaurantes y un programa de visitas domiciliarias para mujeres embarazadas y beb茅s en alto riesgo.
鈥淪olo porque el brote de sarampi贸n est谩 ocurriendo, no significa que otras enfermedades transmisibles se est茅n tomando vacaciones鈥, dijo Melnick.
Hubo un momento en que los funcionarios de salud p煤blica no se hubieran molestado. Antes de finales del siglo XIX, 鈥渆staban ocupados tratando de controlar enfermedades como la fiebre tifoidea, el c贸lera y la viruela, que ten铆an tasas de mortalidad mucho m谩s altas que el sarampi贸n鈥, dijo Graham Mooney, profesor asociado de la Universidad Johns Hopkins que estudia la historia de la medicina. Pero a medida que disminu铆an otras enfermedades infecciosas, se enfocaron m谩s intensamente en el sarampi贸n.
A principios del siglo XX, las escuelas comenzaron a notar los estudiantes que ya hab铆an tenido sarampi贸n y qui茅nes podr铆an ser vulnerables. Cuando un ni帽o se enferma, se lo puede enviar a casa con una tarjeta para que la firme un m茅dico antes que pueda regresar. Generalmente, un inspector m茅dico de la escuela visitaba la casa para asegurarse que el ni帽o permanec铆a aislado.
Durante una epidemia que registr贸 miles de casos, los funcionarios colocaron advertencias en los peri贸dicos y luego en la radio, describieron posibles s铆ntomas y pidieron a los padres que mantuvieran a los ni帽os enfermos en casa. 鈥淎hora es Twitter; antes, habr铆a sido The Baltimore Sun o Chicago Tribune o L.A. Times. Pero la informaci贸n real puede no haber cambiado鈥, dijo Mooney.
Hoy en d铆a, los departamentos de salud p煤blica casi siempre se enteran de un caso de sarampi贸n a trav茅s de un proveedor de atenci贸n m茅dica. El sarampi贸n es una enfermedad notificable, lo que significa que cualquier proveedor que sospeche de un caso debe advertir a los funcionarios de salud locales. Alguien del departamento visita al paciente para realizar una entrevista y determinar con precisi贸n a d贸nde podr铆a haber ido mientras estuviera en etapa de contagiar. Para el sarampi贸n, eso es cuatro d铆as antes de que aparezca la erupci贸n, y cuatro d铆as despu茅s: un total de nueve d铆as.
Las entrevistas son rigurosas. 鈥淭enemos que evaluar sus lugares de reuni贸n, sus amigos, sus pasatiempos, a qu茅 mercado van, 驴los lleva Lyft o Uber?鈥, explic贸 la enfermera de salud p煤blica del condado de Los 脕ngeles, Adarsh 鈥嬧婣lmalvez.
Para la mayor铆a de las personas, es dif铆cil recordar a d贸nde fueron, d铆as antes. Algunos pacientes son reacios a compartir detalles. Almalvez dijo que ella comienza construyendo una buena relaci贸n, pregunt谩ndoles sobre sus comidas favoritas y d贸nde se cortan el cabello. Dijo que es crucial obtener la cooperaci贸n del paciente.
Busca pistas en la casa que podr铆an decirle qui茅n m谩s podr铆a estar viviendo all铆. Pares adicionales de zapatos en el pasillo, por ejemplo, podr铆an indicar a otros residentes. Si est谩s entrevistando a una mujer y encuentra el asiento del inodoro levantado, sabe que es probable que un hombre tambi茅n haya estado all铆.
El objetivo es obtener una lista de todos los contactos y lugares posibles que el paciente visit贸 mientras pod铆a contagiar. Los resultados pueden leerse como una ventana extra帽amente 铆ntima en el d铆a de una persona. El condado de L.A. public贸 recientemente el itinerario de un paciente en abril; en un d铆a envidiable, ese paciente visit贸 el Caf茅 Peet, el Caf茅 Fratelli, el restaurante TART, The Grove, el Mercado de Agricultores de Los 脕ngeles, Whole Foods y La Brea Tar Pits.
Los funcionarios de salud p煤blica visitan cada sitio para recopilar m谩s informaci贸n. Llegan a los servicios de transporte compartido para localizar a los conductores y otros pasajeros que podr铆an haber estado en el mismo autom贸vil durante la etapa infecciosa. En los restaurantes, los empleados se identifican f谩cilmente, pero los clientes pueden ser dif铆ciles de encontrar. Los funcionarios no miran rutinariamente el video de vigilancia o rastrean a las personas a trav茅s de los recibos de las tarjetas de cr茅dito. En cambio, se basan principalmente en los comunicados de prensa y las redes sociales para difundir el mensaje. Tambi茅n recurren a escuelas y empresas para hacer divulgaci贸n.
Esto puede ser una gran cantidad de trabajo, especialmente para las cl铆nicas m茅dicas donde un paciente con sarampi贸n inicialmente busc贸 atenci贸n. Durante un brote de 2017, Children 鈥榮 Minnesota, un sistema hospitalario en Twin Cities, gast贸 $300,000 en su respuesta de emergencia. Parte de eso fue localizar a todos los que estaban en la sala de espera cuando ingres贸 un paciente con sarampi贸n.
Patsy Stinchfield, quien dirige el programa de prevenci贸n y control de infecciones de Minnesota para ni帽os, trabaj贸 en tres brotes de sarampi贸n, en 1989, 2011 y 2017. Dijo que el trabajo se ha vuelto m谩s eficiente debido a los registros electr贸nicos de salud y al registro de vacunaci贸n electr贸nico del estado. Haciendo clic en unos pocos botones, los investigadores pueden determinar qui茅n estaba en la sala de espera junto a un paciente con sarampi贸n y qu茅 personas no fueron vacunadas.
Aun as铆, dijo Stinchfield, los brotes de sarampi贸n siguen siendo una fuente de gran frustraci贸n. 鈥淪i podemos hacer que las personas utilicen la vacuna [contra el sarampi贸n], no tendr铆amos que gastar todos estos d贸lares de atenci贸n m茅dica, todo este tiempo y energ铆a en el seguimiento鈥, dijo. 鈥淵 no tendr铆amos que tener todos estos ni帽os enfermos sinti茅ndose miserables鈥.
