La doctora Yamanda Edwards, hija de un camionero y de una ama de casa, creci贸 a solo unas millas del Martin Luther King/Drew Medical Center, en ese momento un hospital ic贸nico pero problem谩tico del sur de Los 脕ngeles.
Cuando era una ni帽a en la d茅cada de los 90, sab铆a muy poco de su historia: c贸mo surgi贸 de las cenizas de los disturbios de Watts. En ese entonces no conoc铆a a nadie en la profesi贸n m茅dica.
Aun as铆, Edwards quer铆a ser doctora. 鈥淣o sab铆a c贸mo iba a lograrlo, pero quer铆a alcanzar el sue帽o鈥, dijo. 鈥淭en铆a la determinaci贸n鈥.
Ahora, Edwards tiene 32 a帽os, y es la 煤nica psiquiatra en el nuevo , en los terrenos del antiguo King/Drew que era administrado por el condado, y a pocos pasos de donde fue a la escuela secundaria.
En su vida, la comunidad en donde creci贸 ha cambiado dr谩sticamente. La poblaci贸n ahora es mayoritariamente latina, ya no predominan los afroamericanos. King/Drew cerr贸 en 2007 en medio de acusaciones de . El nuevo hospital, una organizaci贸n privada sin fines de lucro que abri贸 sus puertas en 2015, es m谩s peque帽o pero vibrante, con nuevas instalaciones, personal y una cl铆nica para pacientes ambulatorios. Es parte de un campus m谩s amplio que incluye centros de salud p煤blica y de pacientes ambulatorios, administrados por el condado de Los 脕ngeles.
Lo que no ha cambiado en el 谩rea es la necesidad de m茅dicos como Edwards.
Martin Luther King, Jr. Community Hospital (Heidi de Marco/KHN)
Los pacientes de Edwards tienen condiciones que van desde ansiedad y depresi贸n hasta psicosis. Muchos nunca han visto a un psiquiatra, ni a ning煤n profesional de salud mental siquiera. Sin embargo, las presiones en sus vidas contribuyen a la mala salud f铆sica y mental.
鈥淗ay muchos factores estresantes que provienen de vivir en un ambiente con disparidades en la atenci贸n de salud, mucho acceso a las drogas, pobreza, problemas de inmigraci贸n鈥, dijo Edwards.
El vecindario que rodea el hospital tiene tasas m谩s altas de angustia psicol贸gica y una mayor necesidad de atenci贸n de salud mental que el promedio estatal, seg煤n datos de 2014 de UCLA. Los tambi茅n son m谩s propensos a ser pobres y sin trabajo, aunque los niveles promedio de logros educativos y de ingresos han aumentado un poco en las 煤ltimas d茅cadas.
Edwards les ense帽a a sus pacientes sobre sus condiciones, lo que significa tener depresi贸n cl铆nica, qu茅 se siente cuando se est谩 sufriendo un ataque de p谩nico. Muchos muestran aprecio por tener a alguien a quien recurrir. 鈥淗an tratado de hacerlo por su cuenta, pero ahora es el momento de ver a alguien鈥, dijo Edwards.
Gail Carter, de 62 a帽os, de Compton, California, sufre de dolor cr贸nico y depresi贸n, pero dijo que ha estado durmiendo y sinti茅ndose mejor desde que comenz贸 las sesiones con Edwards. 鈥淣o sab铆a c贸mo resolver los problemas鈥, dijo. 鈥淟a doctora Edwards me ayud贸. Ella me hace pensar. Y me recuerda que respire鈥.
So帽ando con ser doctora
Edwards dijo que siente algo de nostalgia por su vecindario, y tambi茅n tristeza. Ella escap贸 de algunos de las peores situaciones: violencia, drogas y pandillas, protegida por su familia y sus grandes aspiraciones para ella y sus hermanos. 鈥淟a educaci贸n superior era algo que se esperaba de nosotros鈥, dijo. 鈥淐reo que en alg煤n sentido me mantuvieron aislada鈥.
Su curiosidad sobre la medicina comenz贸 en la escuela media. Asisti贸 a la King/Drew Magnet High School of Medicine and Science, que le permiti贸 ser la sombra de los doctores del antiguo hospital King/Drew y ayudar con la investigaci贸n del c谩ncer. 鈥淓ra casi como si fu茅ramos m茅dicos internos, pero est谩bamos en la escuela secundaria鈥, record贸.
A pesar del apoyo, Edwards enfrent贸 reveses. Cuando ten铆a 15 a帽os, su padre muri贸 de c谩ncer de colon, cuatro d铆as despu茅s de recibir el diagn贸stico. 鈥淧or un tiempo no quise poner un pie en el hospital. Pens茅: 鈥樎緾贸mo voy a convertirme en m茅dica si odio los hospitales?鈥欌.
Luego reflexion贸 sobre c贸mo su pap谩 la hab铆a alentado a seguir medicina, sabiendo que era su sue帽o, y 鈥渆so me motiv贸鈥.
Cuando el antiguo hospital King/Drew cerr贸, Edwards recuerda haberse preguntado a d贸nde ir铆an los pacientes del vecindario, y si los estudiantes de la escuela secundaria todav铆a encontrar铆an pasant铆as en un hospital.
Edwards revisa a un nuevo paciente, Ernesto Arzate, de Los 脕ngeles. Arzate dijo que estaba bebiendo mucho cuando decidi贸 tomar un c贸ctel de medicamentos. Cuando se dio cuenta lo que hab铆a hecho, llam贸 al 911. (Heidi de Marco/KHN)
Despu茅s de graduarse de UCLA, Edwards asisti贸 a la escuela de medicina en Charles Drew/UCLA, junto a su antigua escuela secundaria, a trav茅s de un programa dise帽ado para estudiantes que quer铆an practicar en 谩reas desatendidas. Durante una rotaci贸n estudiantil en el Kedren Acute Psychiatric Hospital en Los 脕ngeles, vio de cerca lo que era el trastorno bipolar, la psicosis y la depresi贸n mayor, y se sorprendi贸 por la necesidad de atenci贸n entre las minor铆as, especialmente afroamericanos y latinos. 鈥淓sto es algo de lo que realmente no se habla en ninguna de esas comunidades鈥, dijo.
Eso la impuls贸 a elegir psiquiatr铆a. Complet贸 su residencia en UCLA en junio de 2017 y comenz贸 su trabajo en MLK dos meses despu茅s. 鈥淪implemente sent铆a que era lo correcto鈥, dijo.
Adem谩s de ejercer en el hospital, Edwards tambi茅n pertenece a un nuevo grupo m茅dico ambulatorio que el hospital comenz贸 el a帽o pasado para ampliar la atenci贸n especializada para sus pacientes. La directora ejecutiva del hospital, Elaine Batchlor, dijo que Edwards es exactamente el tipo de m茅dico que quer铆an atraer. 鈥淓ntiende a las personas que viven en nuestra comunidad鈥, dijo. 鈥淵 tiene un profundo compromiso con ellos鈥.
Separar lo viejo de lo nuevo
Los pacientes que necesitan atenci贸n de salud mental llegan a toda hora del d铆a y de la noche, dijo Ameer Moussa, m茅dico del hospital. 鈥淯n psiquiatra es algo que sab铆amos que necesit谩bamos desde el primer d铆a鈥.
Moussa dijo que la personalidad tranquila y la paciencia de Edwards le permiten comunicarse efectivamente con sus pacientes. 鈥淟a confianza es algo realmente importante, y ella la gana r谩pidamente鈥, dijo.
Eso ayuda, especialmente a los pacientes que recuerdan la dif铆cil historia del antiguo King/Drew, que lleg贸 a ser conocido en algunos c铆rculos como 鈥淜iller King鈥.
Los recuerdos de infancia de Edwards sobre el 谩rea la ayudan a conectarse con los pacientes. Cuando est谩n angustiados por sus desaf铆os en la vida, a menudo les dice: 鈥淓ntiendo. Tambi茅n crec铆 aqu铆鈥.
Edwards, quien ahora vive en Cypress, California, con su esposo y su hijo de 19 meses, pasa la mayor parte de su semana de trabajo ayudando a clasificar a los pacientes de salud mental en la sala de emergencias y visitando a los que ingresan en el hospital.
Edwards habla sobre posibles pacientes con una trabajadora social, el 1 de marzo de 2018. Edwards es la 煤nica psiquiatra en el Martin Luther King, Jr. Community Hospital, responsable de diagnosticar, estabilizar y tratar con todo, desde ansiedad hasta esquizofrenia. (Heidi de Marco/KHN)
La sala de emergencias de MLK ha visto el doble de pacientes de lo que originalmente se esperaba cuando se abri贸, y muchos sufren de enfermedades mentales.
Una tarde reciente, Edwards vio a una mujer que ten铆a 30 semanas de embarazo y amenazaba con hacerse da帽o. Combativa y posiblemente psic贸tica, estaba convencida que su beb茅 era un extraterrestre. 鈥淒茅jame ir鈥, gritaba mientras el personal intentaba contenerla. 鈥溌l茅jate de m铆!鈥
Edwards orden贸 medicamentos para ayudarla a calmarse. Tambi茅n la coloc贸 en aislamiento psiqui谩trico por 72 horas, y comenz贸 a buscarle espacio en una instituci贸n.
Edwards sab铆a que no ser铆a f谩cil, dada la grave escasez de camas psiqui谩tricas y el estado de la mujer. 鈥淟os hospitales psiqui谩tricos pueden escoger y elegir a qui茅n quieren recibir鈥, explic贸 Edwards. 鈥淟as pacientes embarazadas son un poco m谩s riesgosas鈥.
Edwards pasa gran parte de su tiempo en el hospital, corriendo, entrando y saliendo de las habitaciones de los pacientes, intentando, a menudo en conversaciones fugaces, evaluarlos, y evaluar el riesgo que se lastimen a s铆 mismos. Muchos de sus pacientes son personas sin hogar, alcoh贸licas o adictas.
Una vez a la semana, va a una cl铆nica ambulatoria administrada por MLK a pocas millas de distancia. Algunos de sus pacientes tardan un poco en aceptarla. Edwards pasa mucho tiempo con ellos antes de siquiera plantear la idea de medicaci贸n.
鈥淰iniendo de una comunidad donde hay mucho estigma sobre la salud mental鈥 la aceptaci贸n de la medicaci贸n es otra barrera鈥, dijo.
Edwards agreg贸 que hace todo lo que puede para ayudar a sus pacientes, tanto dentro como fuera del hospital. Pero al final, Martin Luther King, Jr. es un centro de cuidados intensivos, no psiqui谩trico. Ella no est谩 all铆 todo el d铆a, y el hospital puede tener a ciertos pacientes psiqui谩tricos por solo tres d铆as m谩ximo. Una de las partes m谩s dif铆ciles de su trabajo, dijo, es preguntarse qu茅 pasar谩 con los pacientes cuando se vayan.
鈥淨uieres saber el resultado final, lo que sucedi贸, si hiciste lo correcto, si est谩n a salvo鈥.
La cobertura de KHN de estos temas cuenta con el respaldo de听.
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